Alexandre Grangeiro fue nominado como Guía honorario desde el 20 de Febrero, 2004. Cuando encabezaba un programa del Ministerio de Sanidad de Brasil para luchar en contra del Sida, éste condenó públicamente a la Iglesia católica por alegar erróneamente que los condones no ofrecen protección alguna, y cometiendo en consecuencia un nuevo crimen en contra de la humanidad.