Este arzobispo de Zambia, se encomendó a sí mismo la misión de intentar cambiar la antigua política del Vaticano. Si hubiera tenido éxito en persuadir a sus superiores de que se permitiera que los sacerdotes se casaran, hubiera podido salvar a muchos niños inocentes de los abusos sexuales, sin embargo, la Iglesia católica le excomulgó por ordenar a hombres casados. La ampliamente publicada existencia de numerosos pedófilos en la Iglesia católica habla por sí misma, y la única manera de arreglar el problema es permitiendo que los sacerdotes tengan una vida sexual normal. Rael nombró al sacerdote Milingo guía honorario el 7 de Noviembre del 2006.