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Con comentario destacado de David Uzal, Obispo Raeliano:
“Debería volverse un nuevo Derecho Humano declarado que el individuo tiene la última decisión con respecto a su cuerpo, en todos los asuntos de lo que se puede añadir o quitar del mismo, ya sean aparatos estéticos, tecnologías de mejoras, prótesis de todo tipo, medicaciones… Esto incluye la aceptación o rechazo de tener una vacuna insertada. En otras palabras, debe volverse un Derecho Humano para el individuo el decidir como tal, el recibir o no una vacuna. La individualidad del cuerpo tiene que ser reafirmada en medio de las intenciones del bien colectivo (“manipulado”) que presiona hacia la preeminencia del colectivo sobre el individuo (lo cual simplemente significa la destrucción de la libertad). Otro nuevo derecho debe ser el derecho al riesgo, incluyendo arriesgarse a enfermarse o contaminarse…”