
Tras el colapso de la URSS en 1991, Rusia acordó con la OTAN para que los ex estados miembros de la URSS, como Ucrania, no entraran en la OTAN. Pero a principios del 2000 la OTAN y EEUU violaron este tratado permitiendo a países de la antigua URSS entrar en la OTAN. Un país miembro de la OTAN puede tener una base militar y servicios de inteligencia estadounidenses en su territorio.
Rusia en el 2007 comenzó a sentirse amenazada por la presencia estadounidense a pocos kilómetros de sus fronteras. Así que informó a los occidentales que la línea roja que no se debe cruzar es permitir que Ucrania entre en la OTAN. Hay que saber que Rusia comparte unos 3000 km de fronteras con Ucrania. Así que aceptar que Ucrania entre en la OTAN es permitir que EEUU se instale directamente en sus fronteras, lo que no es normal en términos geopolíticos. Además, si Rusia acepta que Ucrania, manipulada por las potencias occidentales, entre en la OTAN, sería su fin. Vladimir Putin, conociendo el peligro, se ha puesto al frente sólo para proteger a su población de la amenaza estadounidense. Por desgracia, los medios de comunicación internacionales nunca darán esta versión porque su misión es demonizar a Putin. Según ellos, él es el malo, pero lo cierto es lo contrario.
Compartido por MAITREYA RAEL

Español