Israel no tiene constitución y la Corte Suprema es el guardián de las leyes. ¿El conflicto? La reforma judicial del gobierno de Netanyahu que junto con la mayoría que tiene actualmente en el parlamento, aprobaron esta ley de reforma que quita el poder de la Corte Suprema de anular decisiones del gobierno. La receta perfecta para el totalitarismo y el exterminio palestino.
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