ARTÍCULO SELECCIONADO POR RAEL CIENCIA. PERIODO SETIEMBRE OCTUBRE 74DH (2019)
¡La revolución mundial del 3.5% garantiza el éxito!
Resumen: “Estudios sobre 323 campañas violentas y no violentas desde 1900 al 2006 muestran que las campañas no violentas tienen el doble de posibilidad de alcanzar sus objetivos que las campañas violentas. Tuvieron éxito en el 53% de los casos contra el 26& de los casos de las campañas violentas. Cuando las protestas no violentas alcanzan el umbral del 3.5% de la población total, el éxito parece ser garantizado”.
Las protestas no violentas tienen dos veces más probabilidades de tener éxito que los conflictos armados. Y los movimientos pacíficos que logran involucrar al 3,5% de la población nunca han fracasado.

Desde junio, han tenido lugar en Hong Kong protestas que han sido en su mayoría pacíficas. Las manifestaciones condujeron a la suspensión de una controvertida ley de extradición que, según los críticos, podría ser usada para enviar a disidentes políticos a China continental.

Pero el lunes 1 de julio, a medida que aumentaba la frustración y el enojo, un grupo de activistas se separó de la protesta principal y ocupó el edificio del Parlamento.

La policía utilizó gases lacrimógenos para despejar el recinto.

A pesar del caos de ese día, las protestas en Hong Kong han sido en su mayoría no violentas. Activistas ampliaron sus demandas para incluir la liberación de todos los activistas detenidos y realizar investigaciones sobre supuesta violencia policial.

¿Cuáles son las posibilidades de que obtengan lo que quieren? Todo puede depender de cuánta gente proteste y cómo lo hagan.

Esfuerzos no violentos

En 1986, millones de filipinos salieron a las calles de Manila para protestar pacíficamente y orar en el movimiento del Poder del Pueblo. El régimen de Ferdinand Marcos se rindió al cuarto día.

n 2003, el pueblo de Georgia derrocó sin derramar sangre a Eduard Shevardnadze con la Revolución de las Rosas, en la que los manifestantes irrumpieron en el parlamento llevando flores en las manos.

A principios de este año, los presidentes de Sudán y Argelia anunciaron que se retiraban del poder después de décadas de gobierno, en ambos casos gracias a campañas pacíficas de resistencia.

En cada caso, la resistencia de los ciudadanos venció a la élite política para lograr cambios radicales.

Protestas en Filipinas en 1986

Hay, por supuesto, muchas razones éticas para usar estrategias no violentas.

Pero una persuasiva investigación de Erica Chenoweth, experta en ciencias políticas de la Universidad de Harvard, confirma que la desobediencia civil no solo es la alternativa moral, también es, por mucho, la manera más poderosa de dar forma a la política mundial.

Al observar cientos de campañas durante el último siglo, Chenoweth encontró que las campañas no violentas tienen dos veces más probabilidades de lograr sus objetivos que las campañas violentas.

Y aunque la dinámica exacta dependerá de muchos factores, la investigadora mostró que basta con que 3,5% de la población participe activamente en la protesta para asegurar un cambio político serio.

La influencia de Chenoweth pudo verse en la reciente protesta ambiental, Extinction Rebellion (Rebelión contra la Extinción), cuyos fundadores dicen que está directamente inspirada por sus hallazgos.

Pero ¿cómo llegó Chenoweth a estas conclusiones?

Larga historia

Sobra decir que la investigación de Chenoweth se basa en las filosofías de muchas figuras influyentes a través de la historia.

Los casos de la abolicionista afroestadounidense Sojourner Truth, la sufragista Susan B. Anthony, Mahatma Gandhi y Martin Luther King Jr. son casos convincentes del poder de la protesta pacífica.

Y así, Chenoweth admite que cuando comenzó su investigación a mediados del 2000, inicialmente dudaba de la idea de que las acciones no violentas podían ser más poderosas que el conflicto armado en la mayoría de las situaciones.

Como estudiante de posgrado en la Universidad de Coloradob había pasado años estudiando los factores que contribuyen al aumento en el terrorismo y se le pidió que asistiera a un taller académico organizado por el Centro Internacional de Conflicto No Violento (ICNC), una organización sin ánimo de lucro basada en Washington D.C.

El taller presentó muchos ejemplos convincentes de protestas pacíficas que habían conducido a cambios políticos duraderos, incluidos, por ejemplo, las protestas del Poder del Pueblo en Filipinas.

Pero a Chenoweth le sorprendió encontrar que nadie había comparado las tasas de éxito de las protestas no violentas frente a las violentas, quizás porque los casos de estudio habían sido elegidos simplemente para algún tipo de sesgo de confirmación.

“Realmente me despertó cierto escepticismo pensar que la resistencia no violenta podía ser un método efectivo para lograr transformaciones importantes en la sociedad”, afirma.

Protesta en Argelia