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Traducción al español:
Nathalie: “Hola espero que estén bien a pesar de la pérdida de libertad que ha acontecido por el último año o algo así. El otro día leí este texto que encontré muy interesante e iluminador así que me gustaría leérselos también y espero que lo encuentren tan interesante como yo lo hice. Así que comenzaré:”
“Alexandr Solzhenitsyn tenía todas las razones del mundo para cuestionar la estructura de la existencia cuando se encontraba preso en un gulag, un campo de trabajos forzados soviético, en un momento del terrible siglo XX. Había servido como soldado en las endebles primeras líneas de defensa rusas que habían hecho frente a la invasión nazi. Su propia gente lo arrestó, lo golpeó y lo encarceló. Justo entonces, contrajo cáncer. Podía haber sucumbido al resentimiento y a la amargura: los dos mayores tiranos de la historia, Stalin y Hitler, le habían destrozado la vida; vivía en condiciones brutales; se le arrebataba y se malgastaba casi todo su tiempo; era testigo del sufrimiento, inútil y humillante, y de la muerte de sus amigos y conocidos; padecía una gravísima enfermedad. A Solzhenitsyn le sobraban los motivos para culpar a Dios. Quizá solo Job llegó a sufrir tanto. Pero el gran escritor, el firme y lúcido defensor de la verdad, no permitió que su mente se dejara arrastrar a la venganza y a la destrucción. Por el contrario, abrió los ojos. Durante sus numerosos juicios, Solzhenitsyn conoció a personas que se comportaban con integridad en las condiciones más trágicas y los contempló con suma atención. Entonces se hizo la más difícil de las preguntas: ¿había contribuido él de alguna forma a su catástrofe vital? En ese caso, ¿cómo? Recordó su apoyo inquebrantable al Partido Comunista en su juventud. Cuestionó su vida entera, algo para lo que tenía tiempo más que suficiente en el campo. ¿De qué formas se había equivocado en el pasado? ¿Cuántas veces había actuado contra su propia conciencia? ¿Cuántas veces había hecho cosas que sabía que estaban mal? ¿Cuántas veces se había traicionado? ¿Cuántas veces había mentido? ¿Había forma alguna de expiar sus pecados pasados, de redimirse desde el infierno de barro de un gulag soviético? Solzhenitsyn repasó de forma extremadamente minuciosa todos los detalles de su vida. Se planteó una segunda pregunta y después una tercera. ¿Puedo dejar de cometer este tipo de errores ahora? ¿Puedo reparar los perjuicios causados por mis fracasos pasados ahora? Aprendió a mirar y a escuchar. Conoció a personas a las que admiró, que eran honestas a pesar de todo. Se desmontó pieza por pieza para que muriera todo lo accesorio y lo nocivo y poder así resucitar. Entonces escribió Archipiélago Gulag, una historia del sistema de internamiento de los campos soviéticos.122 Se trata de un libro contundente y terrible, escrito con la abrumadora fuerza moral de la verdad más desnuda. Prohibido (y con razón) en la Unión Soviética, se consiguió filtrar a Occidente y entonces le estalló en la cara al mundo. La obra de Solzhenitsyn demolía de forma absoluta y definitiva la credibilidad intelectual del comunismo en tanto que ideología o sociedad. Le asestaba así un hachazo fatal al árbol cuyos amargos frutos tan mal lo habían alimentado y cuyo arraigo él mismo había presenciado y apoyado. Así, la decisión de un hombre de cambiar su vida en vez de culpar al destino hizo temblar todo el patológico sistema de la tiranía comunista. Acabaría por derrumbarse por completo no muchos años después, algo a lo que la valentía de Solzhenitsyn contribuyó de forma bastante decisiva.” (2)
Nathalie: “Así que mi punto con esto es que espero que estés viviendo una vida de acuerdo a tu consciencia y espero que en algún momento en el futuro no veas atrás a este tiempo o al tiempo de hace un año y pienses en las cosas que pudiste haber hecho diferente para evitar las situaciones en las que estás en el momento. No es… El problema con la pérdida de libertades, no es solo 2 semanas de confinamiento o meses o cuánto tiempo ya haya sido, cuántos meses, o no es solo una vacuna o no es solo un pasaporte de vacuna, porque la pérdida pequeña de libertades en el tiempo se vuelve enorme, porque puedes aceptar cada vez más, puedes aceptar una pequeña pérdida de libertad en el tiempo pero no aceptas una pérdida grande de libertad. Si te comparas con hace un año y te hubieras dicho que estarías un año confinado y serías forzado a una vacuna experimental a la fuerza y que tendrías que tener un pasaporte de vacunas para viajar a otro países no hubieras aceptado eso, pero como fue gradual, la pérdida de libertad, poco a poco aceptaste porque era solo un pequeño inconveniente en el momento, pero no debemos aceptar una pequeña pérdida de libertad, incluso así sea un a pequeña inconveniencia para ti porque luego se vuelve gradualmente cada vez más grande y da una excusa para que algo peor puede ser infligido contra ti gradualmente en el tiempo. Espero que en algún momento en el futuro cuando no sé, estés confinado en un país o en un campo de concentración o algo por el estilo, no mires atrás en el tiempo y te digas o preguntes que podrías haber hecho diferente en el tiempo para que no te encuentres en la situación en la que estás . Entonces espero que eso no te suceda también. Así que ten un buen tiempo y confinamiento y no sé, acepta tu destino y medita para que el tiempo pase si eso lo hace más fácil para ti.”
Fuente de video:
1) Video en inglés https://www.facebook.com/rael…/posts/10159780496209345
2) El libro que lee Natalia es “12 reglas para vivir: Un antídoto para el Caos” de Jordan Peterson, pg 131-132
https://storage.ning.com/…/rest/1.0/file/get/961193757…

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