
Imagen compartida por MAITREYA RAEL
www.rael.org/es/NOTA:
Se debate si la frase fue dicha por el poeta y excéntrico monje budista Zen, Ikkyu quien fue uno de las figuras fundamentales que estableció la hermosa ceremonia del té en Japón y quien se opuso al celibato budista explicando que el sexo y el amor conducían a la iluminación Se le atribuyó la frase en el libro “El río de las 9 cabezas de dragón”: Revistas Zen, 1969-1985 (1986) por Peter Matthiessen (1)
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Se debate si la frase fue dicha por el poeta y excéntrico monje budista Zen, Ikkyu quien fue uno de las figuras fundamentales que estableció la hermosa ceremonia del té en Japón y quien se opuso al celibato budista explicando que el sexo y el amor conducían a la iluminación Se le atribuyó la frase en el libro “El río de las 9 cabezas de dragón”: Revistas Zen, 1969-1985 (1986) por Peter Matthiessen (1)
Fuente:
1) Ikkyo Wikiquote
https://en.wikiquote.org/wiki/Ikky%C5%AB
2) Ikkyo
https://en.wikipedia.org/wiki/Ikky%C5%AB

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