Comentario de MAITREYA RAEL:
“Pies felices… ¡y sexo feliz!”

Nota: Maitreya Rael en su comentario en inglés dice Happy feet, (pies felices) haciendo en realidad alusión al pinguino de la película animada del mismo nombre

Si de ternura en el reino animal se trata, los pingüinos ocupan un lugar preferencial en el corazón de las personas. Ese bonito frac que siempre lucen, su caminar aparatoso cuando están en tierra y la forma como baten las aletas que antes fueron alas, son rasgos distintivos de estas aves que se han ganado el favor y la simpatía de muchos.

Sin embargo, en buena medida este es uno de esos casos en los que las apariencias engañan. Hay un oscuro secreto de los pingüinos que es una verdad a gritos entre los naturalistas.

El asunto es tan bochornoso, que pese a que se tiene noticia de él desde hace mucho (más o menos desde 1912) gracias a las investigaciones del doctor George Murray Levick, sólo en tiempos más recientes se habla con franqueza de lo que pasa.

Esa y muchas otras investigaciones han revelado que entre los tiernos pingüinos no sólo hay homosexualismo entre los machos, sino también conductas que son ampliamente reprobadas por las sociedades humanas. En efecto,  en sus observaciones de los pingüinos adelaida, Murray Levick halló que esta especie es propensa a la violación, la violación en pandilla e incluso el abuso físico y sexual en contra de los polluelos. Su reporte también dio cuenta que los ‘inocentes’ pingüinos también practican la necrofilia.

Dado que para la época en la que se hicieron estos descubrimientos iniciales todo esto resultaba inapropiado para ser publicado, George Murray Levick escribió sus notas en griego a fin de que sólo personas muy cultas pudieran entender lo que él había consignado en sus diarios.

 

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